Escaleras
Se debe tener en cuenta que el diseño y construcción de las escaleras de un edificio cobra especial importancia puesto que es la única vía de evacuación ante algún fenómeno natural, por lo que deben tener un comportamiento adecuado ante cargas de sismo. Las escaleras pueden considerarse como vigas inclinadas que desarrollan momentos flectores tanto positivos como negativos, por lo que deben tener doble parrilla de refuerzo estructural. Estas actúan como una viga recibiendo esfuerzos de tracción en su superficie inferior y superior.
Los arranques y llegadas en una escalera son esencialmente la garantía de conexión con la estructura. Estas deben ubicarse adecuadamente, apoyándose en un elemento estructural como una viga.
Los pelos de acero para arranque y llegada deben dejarse durante el vaciado de la placa de entrepiso, para posteriormente armar el refuerzo, doblándolo con cuidado y sin causar fisuras en el concreto, para traslaparlos a la armadura de la escalera.
La construcción de las escaleras inicia con el armado de la camilla sujetándola con ayuda de puntales y acomodándola a la forma que tenga la escalera, tratando de delinear su geometría de la mejor forma posible. Luego se colocan los tableros laterales que generalmente cuentan con listones verticales del tamaño de la contrahuella, definiendo así el molde para que las escaleras sean fundidas con las dimensiones indicadas en los planos de diseño.
El refuerzo debe colocarse con los espaciamientos indicados y separados de la camilla para poder tener el espesor de la placa requerido, teniendo en cuenta el recubrimiento. En este sentido se debe tener bastante cuidado ya que cualquier error puede dejar al descubierto las varillas de acero, ocasionando futuros daños por corrosión y debilitando el elemento.
El vaciado del concreto se debe realizar de abajo hacia arriba con un concreto de baja plasticidad para facilitar su manejo. A medida que se va colocando el concreto se deben nivelar los peldaños por encima del encofrado de las contrahuellas. A la hora de vaciar el concreto deben revisarse las dimensiones de huellas y contrahuellas. Se debe compactar cada peldaño penetrando con el vibrador hasta la losa, teniendo cuidado de no causar segregación. Con el fin de evitar asentamientos del concreto no deseados, el vibrado debe ejecutarse de abajo hacia arriba.